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Judaismo

Lo que recordamos de una mesa de Sucot

Denise Blumenfeld25 de septiembre de 20267 min de lectura
Lo que recordamos de una mesa de Sucot

Esta semana tengo una lista. No una lista espiritual: una lista de comida, compras, invitados, sillas, fuentes, horarios. Y en algún momento, mientras voy tachando cosas, aparece una pregunta incómoda: ¿estoy preparando Sucot, o estoy intentando producir una imagen de Sucot que se vea bien?

Tal vez te pasa algo parecido, aunque este año seas quien arma la sucá, llegues de invitado o intentes hacer lugar para la fiesta entre el trabajo y los viajes. Querés que la fiesta tenga sentido. Querés que haya lugar para la familia, para los invitados y para la conversación. Entonces preparás. Pero cuanto más preparás, menos margen parece quedar para sentarte y estar ahí.

No quiero burlarme de la logística — alguien tiene que comprar, cocinar, acomodar y limpiar. La pregunta es qué lugar ocupa ese trabajo dentro de la fiesta. Si lo tratamos como un estorbo, no le hacemos justicia a quien lo sostiene. Si lo volvemos el centro, podemos llegar a la mesa sin presencia para quienes se sientan alrededor.

La sucá como lugar de vida

כָּל שִׁבְעַת הַיָּמִים אָדָם עוֹשֶׂה סֻכָּתוֹ קֶבַע וּבֵיתוֹ עֲרַאי
"Durante los siete días, una persona hace de su sucá su residencia fija y de su casa una residencia temporal." — Mishná Sucá 2:9

Fijate en el verbo: hace. La Mishná describe una práctica de vivienda, no una fotografía. Hay que poner la mesa, llevar los platos, decidir dónde sentarse. Lo espiritual de Sucot no empieza después de esos movimientos: la mitzvá nos pide vivir en un espacio concreto.

Pero la misma frase también hace una pregunta exigente: si la sucá es un lugar para habitar, ¿cuándo entra ella —la que organiza todo— a habitarlo? No solo para llevar una bandeja, sino para sentarse.

La materia no es la enemiga

A veces separamos lo gashmí (lo material) de lo rujaní (lo espiritual), como si tuviéramos que elegir uno. Rambam, en Hiljot Deot 3:3, propone otra cosa:

וְכָל מַעֲשֶׂיךָ יִהְיוּ לְשֵׁם שָׁמַיִם
"Y que todos tus actos sean en nombre del Cielo." — Rambam, Mishné Torá, Hiljot Deot 3:3

No dice que cansarnos nos vuelve espirituales por sí solo. Pide mirar la intención y la dirección de lo que hacemos. Comprar fruta para la mesa puede ser un cuidado hacia los invitados — o puede responder al temor de que la mesa no se vea suficientemente abundante en una foto. La acción es la misma; lo que la guía, no.

La persona que llega

אֱמֹר מְעַט וַעֲשֵׂה הַרְבֵּה, וֶהֱוֵי מְקַבֵּל אֶת כָּל הָאָדָם בְּסֵבֶר פָּנִים יָפוֹת
"Habla poco y haz mucho, y recibe a toda persona con un semblante amable." — Pirkei Avot 1:15

Esa última parte no habla de decorar. Habla de cómo nos encontramos con otra persona. A veces la mejor decisión no es pasar veinte minutos más en la cocina, sino sentarse a escuchar a quien hace meses no veíamos.

Quién sostiene la lista

Hay otra pregunta que conviene no dejar afuera: ¿quién la lleva en la cabeza? En muchas casas, una sola persona sabe qué falta, qué invitado tiene una necesidad puntual y quién se queda recogiendo cuando todos ya se fueron. Si la sucá debe ser habitada, no puede haber una sola persona que pase toda la fiesta sirviendo sin habitarla también.

Tres columnas antes de la fiesta

Antes de Sucot propongo hacer tres columnas, aunque sea en una hoja de papel: lo indispensable, lo que sería lindo si hay tiempo y energía, y lo que hago solo porque me inquieta la mirada ajena.

No es una tabla que resuelva las costumbres de cada familia. Es una manera de devolverle un propósito a cada tarea — y de decidir, con la misma seriedad, qué dejar afuera.

La sucá no es el premio que recibimos al acabar todas las tareas. Es el lugar al que esas tareas tenían que permitirnos llegar.

Contame en los comentarios: ¿qué preparativo te ayuda de verdad, y qué gesto te gustaría que tu familia recuerde de esta fiesta?

Y si esta pregunta sobre tradición, identidad y lo que transmitimos te acompaña más allá de Sucot, podés conocer J Growth 360° y solicitar una conversación inicial.

Jag Sucot Sameaj 🌿
Moráh Denise Blumenfeld

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