
En la primera parte leimos los versiculos 1 a 6 del Salmo 27 y vimos pura confianza: "no le tengo miedo a nada", "aunque acampe un ejercito, no voy a temer". Pero quedo una pregunta: ¿tanta insistencia en no tener miedo no es un poco sospechosa? Hoy leemos el resto del salmo, y el texto da un giro que cambia todo lo anterior. Este analisis continua el trabajo basado en los shiurim del Prof. Benjamin Sommer (Jewish Theological Seminary) en Drisha Institute.
Shema Adonai koli ekra; / vejoneni vaaneni.
"Escucha, Hashem, mi voz que llama; ten piedad de mi y respondeme."
Hasta aca, en toda la primera parte, el salmo hablaba DE Dios, en tercera persona. Recien ahora empieza a hablarLE a Dios, en segunda persona. Es la diferencia entre hablar sobre alguien y animarte a hablarle directamente. Y ese cambio es exactamente el momento en que aparece la vulnerabilidad.
El verso 8: "Mi corazon te dijo de tu parte: 'Busca Mi rostro'; tu rostro, Hashem, busco." Y el verso 9 dice: Al-taster Paneja — "No me escondas Tu rostro".
En el verso 5, era Dios quien escondia y protegia al salmista —yastiréni, "me esconde"—. Aca aparece la misma raiz, dada vuelta: al-taster, "no me escondas". El mismo verbo cambia todo el clima emocional: ahora es Dios quien podria estar escondiendose de mi. La confianza del principio empieza a mostrar sus grietas.
Ki-avi veimi azavuni; / v'Adonai ya'asfeni.
"Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Hashem me recoge."
"Mi padre y mi madre me dejaron" no tiene por que ser solo la perdida concreta de dos personas. Tambien es la imagen de alguien que fue pasando de mano en mano sin encontrar un lugar fijo. Ese ir pasando sin sosten real es una forma de abandono, incluso cuando tecnicamente siempre hubo alguien "a cargo".
Ya'asfeni viene de la raiz asafa, juntar, reunir lo disperso. No es solo que Dios reemplaza a un padre y una madre: es que esta persona encuentra en Hashem a quien si puede sostenerla. No como una parada mas en el camino, sino como el lugar donde por fin puede quedarse.
El verso 11: Horeni Adonai darkeja — "Ensenami Tu camino, Hashem". Hay un juego de palabras: horeni, "ensenami", suena casi igual a horim, "padres". Como si dijera: ya que me quede sin ese sosten, que Vos ahora seas quien me guia.
El verso 12 cierra esta estrofa: "No me entregues al capricho de mis adversarios, porque se levantaron contra mi testigos falsos, gente que respira violencia." Otra vez la ambiguedad del verso 2: ¿me quieren destruir fisicamente, o con mentiras en un juicio? El salmo no lo resuelve. Las dos lecturas duelen.
Lule heemanti lirot betuv-Adonai beéretz jayim...
"Si no creyera que voy a ver la bondad de Hashem en la tierra de los vivos..."
La frase, gramaticalmente, no se completa. Es alguien que empieza a decir "si no creyera que voy a estar bien..." y no logra terminar, porque terminarla significaria imaginar en serio el mundo sin esperanza.
Hay ademas un detalle masoretico: la palabra lule tiene puntos extra arriba y abajo de sus letras —los puncta extraordinaria, una marca rarisima que los masoretas usaban solo en un punado de palabras de toda la Biblia—. Es la propia tradicion marcando, con tinta, la misma incertidumbre que leemos en el contenido. Cuando lo rezamos rapido al final de Shajarit, perdemos completamente este silencio.
https://youtu.be/ZALrRT0Z6qk
El Prof. Sommer propone que el salmo tiene tres partes: la primera (versos 1 a 6), en tercera persona, con tono de confianza casi blindada. La segunda (versos 7 a 12), en segunda persona, con tono de suplica y vulnerabilidad real. Y la tercera (versos 13 y 14):
Kave el-Adonai; / jazak veyaaments libeja; / vekave el-Adonai.
"Espera a Hashem, se fuerte y que tu corazon se afirme, y espera a Hashem."
Uno esperaria que un salmo religioso vaya de la duda a la fe. Este hace exactamente lo contrario: va de una fe que suena casi soberbia a una duda real, y de esa duda a algo mas modesto: esperanza. No es lo mismo confiar en que todo va a estar bien que tener esperanza de que puede estar bien. La esperanza es mas chica, pero es mas verdadera. Por eso el salmo no termina con una victoria: termina con una promesa abierta. Y por eso es el mapa emocional del camino del sidur al majzor.
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